San Fermín y fin de las aventuras. Todo viaje de placer, a no ser que estés forrado y no necesites volver a trabajar en tu vida, acaba terminando.
Para el último día, dejamos alguna playa del norte y Ciudadela, dado que teníamos que embarcar para la vuelta.
En el hotel nos dijeron que disponían de una habitación para que pudiéramos asearnos antes de marchar, los turnos eran de 20 minutos y teníamos que reservarla. Cuando íbamos a pedirnos la hora, llega la aquí presente y comete la estupidez más grande de todo el viaje. Toda convencida… “ah, pues si eso a las 2.20 nos la quedamos”
¿Por qué dije esa hora? Ni idea… la verdad que no lo sé… En ese momento mi pareja me miró con su expresión de: ahora mismo no la entiendo… que viene a ser esta:
Total, que cogimos esa hora. Al final resultó que nos pasamos una larrrrrrrrga (y aburriiiiiida) tarde dando vueltas por Ciudadela (que ya la conozco mejor que Palma) sin nada que hacer y con los nervios del viaje atenazando en el estómago. Mi pareja me dijo, a eso de las 7 cuando ya no sabíamos qué hacer, que él había pensado en pillar el turno de las 6 de la tarde, pero que como me vio allí, tan segura… no dijo nada… para una vez que tenía él una buena idea… :-/
En fin… qué le vamos a hacer…
Cala Morell. No sé si fue hecho a propósito o directamente es que cada vez que vemos algo que pone ‘cala’, vamos en esa dirección. Al final descubrimos una pequeña calita y una enorme “urbanización” talaiótica
Una necrópolis bien conservada y gratis que poder visitar.
Algaiarens. Bonita playa del norte de la isla, otra vez a dejar el coche en el parking y a caminar un ratito, no mucho, lo justo para darte un paseo bajo los pinos y llegar a una playa que transpira tranquilidad por los cuatro costados. Toca visita para la próxima vez.
Después de un par de vueltas por allí, bajamos en dirección a Son Xoriguer. Aquella playa nos había gustado por su disposición, por su arena blanca y fina, por el color del agua y porque el coche lo aparcabas a 10 metros de la orilla, en un parking que queda ‘oculto’ desde la playa, que todo hay que decirlo. Allí pasamos el día antes de volver al hotel a asearnos y tirar hacia Ciudadela.
De Ciudadela poco hay que comentar, tranquilo pueblo con un casco antiguo mucho mejor conservado que el de Palma. Las fotos fueron echas desde el punto más alto que había por los alrededores, un mirador al que se accede por la parte de atrás del ayuntamiento. Lo suficientemente alto como para que los que tengan vértigo lo pasen mal
Y lo dicho, fin de fiesta. A esperar el barco mientras tomábamos un bocadillo. Barco que llegó con retraso. Barco del que fueron apartados 6 coches por la Guardia Civil, con perros incluidos. Y barco que se pegó un viaje de vuelta a Alcudia que para qué contar. Mala mar de vuelta, viaje movido. Llegada a las 00 horas a Alcudia. Y sobre la 01 y algo, a Palma. Bendito sea el señor que inventó la Biodramina.
Como resumen. La isla es más bonita de lo que me esperaba, bastante tranquila y desestresante, playas vírgenes muy cuidadas, y que sin duda merece una segunda visita.
- Necrópolis de Cala Morell
- Necrópolis de Cala Morell
- Necrópolis de Cala Morell
- Algaiarens
- Algaiarens
- Port de Ciutadella
- Ciutadella
- Port de Ciutadella
- Port de Ciutadella
- Port de Ciutadella









