Me habían recomendado esta serie dos personas que no se conocen entre ellas y cuyo sentido del humor difiere como de la noche al día.
Y cuando por fin empecé a verla, no me entró. De hecho le escribí a una de esas personas diciéndole que no entendía por qué le gustaba tanto…
The Office trata de la sucursal en Scranton de la empresa papelera Dunder-Mifflin. Lo que la hace diferente es que está rodada en plan documental. La cámara es visible, aceptada por los personajes y la serie está rodada sin público en el estudio ni risas enlatadas.
Es un humor un pelín diferente. Quizá de entrada no guste el personaje principal, Michael Scott, de hecho es lo que pretenden. Pretenden que te pongas directamente del lado de los trabajadores. Ya empieza mal, cuando lo primero que Michael viene a decir que es el mejor jefe que hay, que quiere que sus trabajadores piensen en él como un amigo primero, un jefe después y un gran cómico para finalizar.

Michael Scott - The Office
En realidad Michael es insufrible. Es insufrible porque se cree gracioso. Piensa sinceramente que es un gran actor de comedia. Y no lo es. Sus chistes son de mal gusto, sus intervenciones suelen acabar mal, las presentaciones que realiza y la relación con sus jefes sólo sirven, tras el paso de los episodios, para que te des cuenta de que realmente, Michael es un niño. No habla apenas de su infancia, pero sí que comenta alguna vez que nunca ha tenido amigos. Por eso intenta y cree que todos sus empleados son sus mejores amigos. Y se lleva decepciones cuando no es así.
Le pasa algo parecido en el amor, está atrapado en una relación horrible con una mujer que le desprecia, pero… tiene miedo a la soledad y cree que eso es mejor que estar sólo. No lo es, nunca lo es, y el tiempo acaba dándole la razón. O no.
Te acabas encariñando con Michael. Comprendes su afán por intentar ser un buen jefe (es un buen jefe!) a pesar de lo insufrible que se pone a veces. Te encariñas y te acabas poniendo completamente de su lado.
Hay más personajes, pero es obvio que es Michael quien tiene el mayor peso. Tras Michael el personaje más curioso es sin duda Dwight. Dwight es raro. Pero raro, raro, raro. Tiene una granja de remolachas y es un experto en… supervivencia… tiene mil cosas escondidas por toda la oficina para defenderse en caso de ataque (de alguien en general), tiene una absoluta falta de tacto y es nulo en las relaciones sociales. Es el mejor vendedor de la compañía, quizá precisamente por ese caracter agresivo. Adora (literalmente) a Michael pero no dudaría en engañarle si hiciera falta para defender la compañía.
A Dwight le gastan bromas continuamente y es casi siempre, la forma en la que empieza la serie, Jim (un vendedor) y Pam (la recepcionista) se pasan el día riéndose de él y a él, practicamente, no le importa. Jim se aburre en su trabajo y se entretiene con Dwight.
El resto de los personajes son identificables con los existentes en cualquier empresa. Está el tipo perfecto (Jim), la chica mona (Pam), la insufrible (Angela), el gay (por supuesto), el tipo que sólo trabaja y pasa de todo lo demás, y una mezcla heterogénea de gente que va desde la chica gordita que parece tonta (y no lo es) hasta el temporal que acaba convirtiéndose en el manager más joven de la empresa.
Dadle una oportunidad a la serie. Esperad unos cuantos episodios y si no le cogeis el punto, dejadla, que os aseguro que hay mil series más por ahí que también merece la pena ver.
Personalmente, me he reído a carcajadas en algunos episodios. Y a veces me daban ganas de agarrar a Michael y darle bofetadas a ver si reaccionaba. Después de haber visto las cinco temporadas (se está emitiendo en EEUU la sexta), soy fan.