Pues casi que ni me he enterado, sinceramente.
Últimamente paso tanto (pero tanto) de la tele, que sólo veo el telediario por la mañana (en la 1ª y en A3) y el de por la noche (entre A3 y T5). Paso tanto porque tengo un poco de hartazgo, en mi familia pseudo-política, esto de la política (valga la rebuznancia) les va mucho. Vamos, que las comidas del sábado son un puto coñazo porque se ponen todos a discutir si ZP es tonto del culo (la mayoría dice que sí) o si Mariano está gafao (que también).
Y yo, que soy socialista, en medio. Intento difuminarme y no meterme en esas batallas, más que nada porque son muy (pero muy muy) pro-PP. Y servidora que cree que ZP está flipando ayudado de Leire Pajín (sus declaraciones me dejaron patidifusa… ), la verdad que no tiene cómo rebatir sus argumentos. Ni quiere.
Me tiene muy harta la política, la verdad.
No me siento representada por ningun partido, me da la sensación de que todos son iguales, que todos van a lo que van y que les importamos sólo tres meses cada cuatro años.
Esta vez tampoco he votado. Llevo sin votar desde las elecciones del triste 11-M. En aquel momento voté con muchas dudas, sinceramente. Con muchísimas dudas. Las siguientes elecciones, creo que fueron las europeas donde se votaba la Constitución (JAJAJA!) europea. Me pareció rematadamente mal que a aquella agrupación de tratados, se le llamara Constitución que me negué a votar y defendía con todas las de la ley que eso ni era una Constitución ni era hostias y que si me lo vendían como “grupo de tratados chulos” me lo hubiera tragado, pero como “constitución”, los cojones…
No voté en las siguientes elecciones, y no voté ayer. Posiblemente me haya dejado una votación por el camino, pero vamos, que tampoco voté.
Estos últimos días me planteaba seriamente si merecía la pena que fuera a votar y que si la respuesta era que sí, que a quién.
Me da la sensación de que se ha peleado mucho por este derecho (lo veo en gente más mayor que sigue yendo a votar a pesar de la edad) y me da un poco de reparo el no valorarlo como toca.
Al final mi conciencia me decía que debería votar. Pero estamos en el mismo punto. ¿A quién?
Por conciencia, no votaría nunca al PP. No sé, hay algo que me lo impide. El PSOE hace mucho tiempo que ha dejado de ser Obrero. Y personalmente, me toca la moral. Me siento engañada por ellos. Resolverlo todo a golpe de subvención y porque al presi se le caliente la boca mitin tras mitin, no es plan.
¿Quién queda? ¿IU? ¿UPyD? ¿Y si digo que ninguno de los dos acaba de convencerme?
No sé, esta última vez me he acercado a una web a leerme el programa de una de esas dos formaciones. Pero… me aburrí.
Y si ya me fastidia tener que elegir a quién tengo que votar, el hecho de que considere que Europa está constituída como el culo, no ayuda mucho.
Lo único que sé es que en un par de años, volveré a tener las mismas dudas.
Esperemos que para entonces se hayan despejado un poco.